lunes, 26 de octubre de 2009

Sábado


Esperé mil horas
bajo un cielo poco amistoso
creo haber perdido mi nombre...
o será que todos lo olvidaron?.

Cien motivos que me alejan
y una razón que no deja que me mueva
busco un lugar dentro de la ciudad
busco ese lugar...

Esperé mil horas
un perro me miraba con lastima
mientras un mimo me contaba un chiste
yo no hacía mas que llorar.

Que termine pronto! repetía
mientras por inercia me unía al carnaval.

1 comentario:

Gonzalo Maruri dijo...

En una ciudad tan grande estamos destinados a perdernos. La gracia es saber dónde perderse, y nada mejor que en un carnaval.

Buen texto